Leyenda de Qu Yuan

Hace más de 2.400 años, la zona que conocemos hoy como el centro de China, se encontraba dividida en 7 reinos enfrentados entre sí por la supremacía sobre los demás. En uno de ellos se encontraba Qu Yuan, defensor de la integridad política y la lealtad, un hombre que trataba de mantener la autonomía del estado de Chu. Manipulado y engañado por otros ministros corruptos, el monarca de Chu desterró a su más fiel consejero, Qu Yuan.

 

Desde el exilio y como única arma la palabra, el ministro se convirtió en poeta y para defender su preciada tierra escribió diversos poemas sobre la situación de su era y el futuro que le deparaba.

 

Cuenta la leyenda que, tras conocer la invasión del estado de Chu por parte del combatiente vecino, el reino de Chin, y en protesta por ello, Qu Yuan se introdujo en el río Miluo sujetando una gran roca con la firme intención de suicidarse.

 

Al conocer lo ocurrido, el pueblo se echó al agua en sus botes para intentar salvar la vida de Qu, golpeando tambores y salpicando el agua con sus palas para proteger el cuerpo del poeta de los peces y malos espíritus del río.

Nunca encontraron su cuerpo y según cuenta la leyenda fue el dragón del río el que se llevó el alma de este leal y noble ministro y poeta.

 

Desde entonces, cada quinto día del quinto mes del calendario lunar chino, conmemorando la heroica muerte de Qu Yuan, diferentes grupos de palistas se lanzan al agua con sus decoradas canoas asemejando a un dragón, el dragón que se llevó su espíritu para siempre.